El Gobierno de La Rioja coloca la primera piedra del nuevo Centro de Especialidades y Cirugía Mayor Ambulatoria “Adoración Sáenz”

El presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, ha presidido este viernes, día 20, el acto simbólico de colocación de la primera piedra del Centro de Especialidades y Cirugía Mayor Ambulatoria “Adoración Sáenz”, un proyecto estratégico para el fortalecimiento del sistema sanitario público riojano.
Capellán ha destacado que este nuevo avance “marca un hito en la modernización de las infraestructuras sanitarias de La Rioja y en nuestro compromiso con una sanidad pública de calidad, accesible y centrada en las personas”. El presidente ha estado acompañado en el acto por la consejera de Salud y Políticas Sociales, María Martín, el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, el gerente del SERIS, Luis Ángel González, los arquitectos de la UTE CEPA-PMMT, Patricia Sáenz Hernández y Ángel Carrero, entre otras autoridades locales y regionales y miembros del ámbito sanitario riojano.
El nuevo centro, cuya construcción supondrá una inversión cercana a los 24 millones de euros, contará con una superficie construida de más de 9.000 metros cuadrados y permitirá duplicar la capacidad quirúrgica ambulatoria del Hospital Universitario San Pedro, mejorando la eficiencia tanto en consultas como en intervenciones sin hospitalización y reduciendo los tiempos de espera. “Este proyecto responde a las necesidades reales de los riojanos, especialmente en áreas vinculadas al envejecimiento y la cronicidad, como la Oftalmología o la Unidad del Dolor”, ha subrayado el presidente.
Un centro moderno, centrado en el paciente y con refuerzo de personal sanitario
El nuevo Centro de Especialidades y Cirugía Mayor Ambulatoria “Adoración Sáenz” se organizará en cuatro plantas y albergará servicios clave para la atención especializada. Esta primera fase se configura como una unidad completa y autónoma que integrará cinco quirófanos de cirugía mayor ambulatoria —tres de ellos destinados a Oftalmología—, lo que supone un importante incremento respecto a la capacidad actual.
El semisótano concentrará esta actividad quirúrgica, mientras que la planta baja acogerá el área administrativa y una Unidad del Dolor reforzada, con siete consultas, cuatro salas blancas —dos de ellas plomadas— y espacios de preparación y recuperación. Por su parte, la primera planta se destinará íntegramente a la Unidad de Oftalmología, con 21 consultas, áreas técnicas y equipamiento de última generación para el diagnóstico y tratamiento. Es decir, el área de Oftalmología ganará en capacidad de consulta —de 16 a 21— y la Unidad del Dolor ampliará notablemente sus recursos, pasando de dos consultas y una sala blanca a siete consultas y cuatro salas blancas.
El proyecto incluye además el refuerzo del personal sanitario, ya iniciado con la incorporación de nuevos profesionales especializados en oftalmología, como optomestristas, y que continuará adaptándose a las necesidades del centro. Todo ello contribuirá a una mejor organización de los recursos sanitarios, a la reducción de los tiempos de espera y a una mayor comodidad para pacientes y profesionales.
El presidente ha subrayado que “no solo ampliamos espacios, sino que incorporamos tecnología de vanguardia y reforzamos los equipos profesionales, lo que se traducirá en una atención más ágil, precisa y humana”. Asimismo, ha destacado que “estamos construyendo un sistema sanitario preparado para el presente y el futuro, que sitúa al paciente en el centro y garantiza la dignidad, la empatía y la excelencia en la atención”.
Plazos y desarrollo del proyecto
Las obras, con un plazo de ejecución estimado de 20 meses, está previsto que concluyan a finales de 2027. Además, la planificación contempla una segunda fase que comenzará con la licitación de la redacción del proyecto en 2027, una vez finalice la fase inicial. Esta segunda etapa incluirá cinco quirófanos adicionales, una nueva sala de oftalmología y 17 consultas más, así como la incorporación de nuevos servicios especializados, como Dermatología, completando así un complejo sanitario moderno, funcional y plenamente integrado en la ciudad.
Para facilitar su desarrollo, en la fase actual ya se ha previsto la urbanización completa del entorno y la ejecución de conexiones subterráneas, incluyendo accesos para ambulancias y un nuevo aparcamiento en la plaza Joaquín Elizalde.
Integración urbana y accesibilidad
El centro se integrará de forma armónica en su entorno urbano, manteniendo una altura similar a la de las edificaciones circundantes y reforzando un eje peatonal estratégico entre las plazas Donantes de Sangre y Joaquín Elizalde, recuperando y poniendo en valor esta última como espacio público para la ciudad.
Con el objetivo de mejorar la accesibilidad, se urbanizará el espacio actualmente sin pavimentar desde la plaza Joaquín Elizalde. Además, las diferencias de rasante del terreno han sido aprovechadas para organizar de forma eficiente los distintos accesos al edificio, favoreciendo la funcionalidad y la circulación de usuarios y profesionales.
En cuanto a su diseño, el edificio proyectado será flexible y polivalente, preparado para adaptarse, crecer o conectarse según las necesidades cambiantes del sistema sanitario. Su organización interna se basa en una malla estructural que permite configurar distintos espacios en torno a patios interiores, facilitando la entrada de luz natural y la orientación de los usuarios, con el objetivo de ofrecer una experiencia más humana tanto a pacientes como a profesionales.