Tierra de vino y sumisión química

Fecha:
28/11/2025

Es sábado. Una amiga escribe en el grupo: “No me acuerdo bien de la noche. Creo que me sentó mal el alcohol”. Ha vuelto a casa con una resaca rara y un vacío que no sabe explicar. No sabe si fue una fiesta, un error o una agresión.En La Rioja esa escena ya no es una anécdota: es una realidad. Somos la comunidad con más agresiones sexuales con sospecha de sumisión química: 27 casos en 2023, un 60% más en dos años y una media de 24 años.Da igual que las llamen niñatas o adultas: la culpa vuelve a caer sobre ellas. El relato se repite: “te pasaste con el alcohol”, “ibas muy borracha”. Ellos drogan, ellos se aprovechan, ellas se sienten culpables.Cuando una chica llega a urgencias con la memoria rota, el reloj corre en su contra. Las sustancias se esfuman en horas. Si antes se activa el prejuicio que el protocolo, las pruebas se pierden. Y con las pruebas, casi todo.Que La Rioja lidere este ranking no es solo una vergüenza, es un espejo: machismo, impunidad y complicidad institucional. A ellas hay que decirles algo sencillo: no es que tú bebas demasiado, es que hay demasiados hombres que creen que tu cuerpo es suyo.La noche no es el problema. El problema es un país donde la ultraderecha niega la violencia machista.Mientras ellos la niegan, sois vosotras quienes pagáis el miedo.