Tribuna de opinión
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El fracaso comercial del PP
Mientras el Partido Popular se regodea en sus discursos sobre “buen gobierno” y presupuestos “con alma social”, la realidad en las calles de Logroño es otra muy distinta: una sangría de cierres que está despoblando el corazón comercial de nuestra ciudad. El último ejemplo es el de las grandes firmas que abandonan ejes históricos como la calle San Antón, arrastrando consigo a la clientela y dejando tras de sí persianas bajadas y empleos perdidos. No se trata de anécdotas. Son síntomas de una gestión municipal ineficaz, lenta y desconectada del pulso real de la economía urbana. En los últimos años, Logroño ha visto un descenso continuado del número de comercios, con datos que reflejan que cerca de 700 establecimientos han desaparecido únicamente en los últimos 15 años, y solo en 2022 se contabilizaron 185 cierres netos. Y mientras la ciudad languidece, el PP presume de presupuestos, promete planes y reinventa eslóganes sin ejecutar cambios de calado. La falta de un plan para el comercio local es una muestra palpable de este desastre de gestión municipal, que penaliza directamente a nuestra ciudad y al empleo local. La respuesta del PP no puede seguir siendo disfrazar a Espartero, despreciar las propuestas de la oposición ni que el Alcalde se crea instagramer: Logroño necesita un plan real, con incentivos fiscales, reducción de trámites y medidas valientes frente al comercio online que devora el negocio de barrio. Negar la magnitud del problema o maquillarlo con ferias estacionales, por exitosas que sean, no resolverá la desertización comercial que sufren nuestras calles. Si el actual gobierno municipal no reacciona, pronto lo que tendremos no serán ejes comerciales llenos, sino postales de locales vacíos.
Sin techo pero con ideología
›El Partido Popular de Logroño ha decidido quitarse definitivamente la careta. El anuncio de un nuevo recurso para personas sin hogar con “perspectiva de género” no es un simple error: es la prueba de que el PP gobierna con el mismo marco ideológico que la izquierda, aunque lo haga con otro logotipo. Y el resultado es un disparate mayúsculo. Los datos son incontestables: el 77 % de las personas sin hogar son hombres. Esta es la realidad incómoda que el PP prefiere ignorar mientras abraza conceptos vacíos para quedar bien en titulares y despachos. ¿De verdad alguien cree que quien duerme en la calle necesita que el ayuntamiento le aplique “perspectiva de género”? ¿O lo que necesita es un techo, seguridad y una intervención social eficaz? La respuesta es obvia, pero el PP ha decidido sustituir el sentido común por el dogma. El PP llegó al Ayuntamiento prometiendo gestión, pragmatismo y alejamiento de los excesos ideológicos. Hoy hace exactamente lo contrario: copia el lenguaje, las prioridades y los tics de la izquierda más sectaria. Ni una palabra sobre la realidad estadística, ni una reflexión seria sobre la eficacia de los recursos, ni una autocrítica. Solo propaganda y postureo ideológico. Esta deriva demuestra que el PP no es ninguna alternativa real: administra la ideología dominante sin cuestionarla, aunque sea absurda y perjudicial. La última es que las personas sin hogar sean utilizadas como excusa para vender relatos, no como destinatarios de soluciones reales. Desde VOX Logroño lo decimos sin rodeos: este programa no es progreso, es ridículo institucional. Gobernar no es seguir modas ideológicas, es afrontar la realidad. Y en Logroño, el PP ha decidido huir de ella una vez más
Profanación política en nombre de la inmigración ilegal
La decisión de convertir el Monasterio de San Agustín en un centro de acogida para MENAS no es solo una imposición política: es una provocación cultural y moral. Un monasterio cristiano, símbolo de nuestras raíces y de nuestra identidad, se transforma ahora en alojamiento para inmigración ilegal mayoritariamente musulmana. No hablamos de solidaridad, sino de sometimiento ideológico. El bipartidismo ha decidido que todo lo propio debe sacrificarse en nombre del multiculturalismo, aunque suponga vaciar de significado espacios religiosos que forman parte del alma de España, reutilizando nuestras iglesias como centros asistenciales para quienes no comparten ni nuestra cultura ni nuestros valores. El problema de fondo es el mismo de siempre: una inmigración ilegal masiva alentada por fronteras abiertas y discursos buenistas. Cuando el sistema colapsa, la solución no es frenar las entradas ni aplicar la ley, sino repartir el problema por el territorio y callar a los ciudadanos. Si alguien se indigna, se le acusa de intolerante. Así se gobierna hoy. VOX no se esconde. Defender nuestras fronteras, nuestra seguridad y nuestra identidad no es extremismo, es sentido común. No es odio decir que muchos de estos supuestos menores ni siquiera han acreditado su edad, ni que la convivencia forzada genera tensiones que nadie quiere asumir públicamente. Tampoco es cristiano despojar a un monasterio de su significado para convertirlo en símbolo del fracaso del Estado. Usar un monasterio cristiano como herramienta de propaganda multicultural no es integración: es desprecio a nuestra historia. Y La Rioja no tiene por qué aceptarlo en silencio.
La Navidad que nos une
En estas fechas tan especiales, desde VOX Logroño queremos dirigirnos a todos los logroñeses para desearos una muy feliz Navidad. No una Navidad cualquiera, sino la nuestra: la que llenan de sentido nuestras calles, los belenes que cada año preparamos con mimo y, sobre todo, las familias y amigos que se reúnen alrededor de una mesa compartiendo tiempo, recuerdos y esperanza. Vivimos tiempos de prisas, de ruido y, a veces, de confusión. Por eso conviene recordar que la Navidad no es solo consumo ni un simple paréntesis festivo. Es la celebración de nuestras raíces, profundamente unidas a la tradición cristiana que ha dado forma a nuestra cultura, a nuestras fiestas y a buena parte de nuestros valores. Defender estas tradiciones no es un gesto de nostalgia, sino de identidad: son el hilo que nos une a nuestros mayores y el que transmitiremos a las generaciones futuras. En Logroño, siempre hemos sabido vivir estas fechas con respeto a nuestra tradición. Sería un error dejarnos arrastrar por quienes quieren vaciar la Navidad de su significado o reducirla a un evento neutro y descafeinado. La Navidad es lo que es, y precisamente ahí radica su belleza. Deseamos que cada logroñés encuentre en estos días un motivo para la gratitud y que el nacimiento que celebramos nos inspire a cuidar lo que somos y a fortalecer aquello que compartimos. Feliz Navidad, Logroño. Que el nunca VIVA LOGROÑO