Tribuna de opinión
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Un Logroño en colores
La pasada semana el Ayuntamiento de Logroño celebró las dos jornadas del primer Debate del Estado de la Ciudad de esta legislatura. Tanto el alcalde de Logroño, Pablo Hermoso de Mendoza, como el portavoz socialista, Iván Reinares, pusieron de relieve la intensa labor acometida durante los 16 primeros meses de gobierno y expresaron cómo han supuesto un cambio sustancial en la labor municipal, pasando del blanco y negro que caracterizaba el Logroño del anterior Gobierno local a una ciudad luminosa y en colores.
Colores que identifican los objetivos realistas de esta legislatura, que definen un verdadero proyecto de ciudad frente a la vieja política de las promesas, donde primaba el vender sobre el hacer, la foto sobre el trabajo y la proyección personal sobre la labor de equipo. Soñamos y trabajamos por una ciudad verde que fomente la armonía con la naturaleza, con la convivencia en igualdad; un Logroño moderno e inteligente, orgulloso de su belleza, su cultura, su patrimonio y sus calles, con una sociedad que no deje a nadie atrás.
El periodo de luces se abre paso entre las sombras; un Logroño multicolor que nos recuerda que somos una ciudad diversa y que, al tiempo, anima a que entre todas y todos convirtamos a Logroño en la ciudad que queremos.
16 meses mejorando Logroño
16 son los meses que este gobierno progresista lleva rodando sin pausa para cambiar la vida de los logroñeses y para implementar el modelo de ciudad que triunfó en las elecciones del pasado año. En otras palabras, un tercio de legislatura ha bastado para demostrar el compromiso y el rigor con el que este equipo cumple los objetivos que se prometieron.
Sería absurdo obviar en este análisis que hemos pasado un periodo de pandemia con unas consecuencias sanitarias, sociales y económicas brutales, –que todavía continua–, y que ha lastrado la actuación de todos los poderes públicos. A pesar de ello, el PSOE ha transformado esta crisis en una oportunidad para desarrollar de manera rápida y efectiva las actuaciones contempladas en nuestra hoja de ruta, como lo son la consecución de una ciudad verde, recuperando espacio para el peatón como nunca antes se había hecho, convirtiendo a Logroño en una ciudad que crea riqueza, a través de un gasto record en ayudas para quienes peor lo han pasado durante esta pandemia y, por supuesto, haciendo de nuestra capital una ciudad inteligente, con la incorporación de soluciones telemáticas a la gestión de este Ayuntamiento, entre otras muchas cosas.
Logroño debe seguir caminando con paso firme, entre todas y todos haremos de este lugar el icono de una verdadera ciudad moderna y desarrollada.
Apostando por la creación de riqueza en nuestra ciudad
La pandemia y la reacción a esta por parte del Ayuntamiento de Logroño, encabezado por un alcalde socialista, ha puesto en evidencia la demagogia y las falsas recetas con la que los partidos de la derecha pretenden salvar el comercio, como el favorecimiento de la doble fila o la asfixia de las arcas públicas, con el consecuente perjuicio en la prestación de los diferentes servicios públicos o la concesión de ayudas.
Desde el inicio del confinamiento, este equipo de gobierno, siendo conocedor de las graves consecuencias económicas que la COVID-19 estaba provocando en el pequeño negocio -y que quedaban por llegar-, prontamente implementó bonificaciones fiscales, agilizó el pago a proveedores, retrasó el pago de tasas e impuestos y restó a algunos de estos la parte proporcional al tiempo que no se habían podido aprovechar, por ejemplo, las terrazas en la vía pública; la creación de una ayuda específica para autónomos con un cargo al presupuesto de 1.650.000 euros, el bono comercio, entre otras muchas.
El Alcalde ha anunciado, además, que los impuestos y tasas de la localidad no se verán incrementados en el próximo año 2021 en coherencia con la situación actual. Todo ello es tan sólo una muestra del compromiso del PSOE por el crecimiento y la recuperación económica de esta ciudad.
Logroño será sostenible o no será
El PSOE, en su programa electoral marco para las elecciones municipales de 2019, ya enunció su compromiso por el desarrollo de una movilidad sostenible enmarcada en los ODS, en consonancia con las nuevas exigencias sociales y medioambientales. Esta necesidad se explicitó con la llegada de una pandemia global que, sin lugar a duda, requirió la adaptación de nuestras ciudades a un nuevo modelo que permitiese garantizar la distancia y la seguridad entre personas. En otras palabras, la COVID-19 abrió los ojos de muchas y muchos hacia una alternativa de movilidad que ahora se concibe como urgente de integrar.
El Ayuntamiento de Logroño ha sido audaz en la materialización de esta necesidad a través de “Calles Abiertas”, un conjunto de medidas ligeras y de bajo coste que han permitido implementar rápidamente el requerimiento de dotar de mayor espacio público al peatón. Un proyecto que, como ya llevan años avanzando en otras ciudades españolas y europeas, ha venido para quedarse.
El Grupo Socialista ha dejado claro el modelo de ciudad que necesita Logroño y ha actuado de acuerdo con ello desde el primer minuto, frente a la parálisis que desde hace 10 años lleva sufriendo este municipio a manos del PP, en cuanto a urbanismo sostenible se refiere. Logroño será sostenible o no será.