Tribuna de opinión
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La Laurel, nuestro latido gastronómico
Logroño no se entiende sin su Calle Laurel. Es uno de nues tros motores económicos, el sustento de cientos de familias y el orgullo de nuestra gastronomía. Pero hoy, ese orgullo está herido. Lo que debería ser un espacio de convivencia se está convirtiendo, por la desidia del Partido Popular, en un escena rio de vandalismo, inseguridad y suciedad que los logroñeses no tenemos por qué tolerar. El problema no es la hostelería riojana. Tampoco el turismo en sí mismo. El problema es un Ayuntamiento incapaz de im poner orden y de hacer cumplir las normas más básicas de onvivencia. El PP ya no puede esconderse detrás de excusas ni culpar a otros, lo que ocurre en nuestras calles es responsabilidad di recta de quien tiene el mando. Gobiernan solos y son los úni cos responsables de haber permitido que una zona emblemá tica de Logroño se convierta en ocio descontrolado y turismo de excesos, que nada tiene que ver con nuestras tradiciones. Esta es la consecuencia directa de un gobierno municipal que en lugar de actuar en beneficio de sus vecinos, ha optado por la pasividad, la propaganda y el cálculo político.Han permitido que el Casco Antiguo pierda equilibrio, y que los vecinos sientan que su derecho al descanso vale menos que la foto turística del fin de semana. La Laurel es de todos, y especialmente de quienes la cuidan y la habitan. No podemos permitir que se convierta en una zona sin ley. Por este motivo, desde VOX Logroño defendemos algo simple: orden, más presencia policial donde hace falta, sanciones que se apliquen de verdad y una política seria frente al turis mo de excesos.
Bruselas dicta y La Rioja paga
El campo riojano no aguanta más. El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur es la quiebra programada de vuestras explo taciones agrarias y ganaderas. En VOX os defendemos sin rodeos: exigimos la paralización total de este acuerdo desastroso. No va mos a permitir que la burocracia progre destruya vuestro modo de vida para beneficiar a terceros países que no cumplen con las normas sanitarias, medioambientales ni laborales que vosotros sí respetáis trabajando cada día la tierra Aquí, donde el viñedo, la ganadería y la agricultura familiar son vida, tradición y sustento, sabemos lo que significa competir en esigualdad. Mientras vosotros sufrís normativas asfixiantes, im puestos crecientes y una burocracia infinita, se permite la entrada masiva de carne, cereales y otros productos procedentes de países donde los costes son mínimos y los controles, inexistentes. Eso no es libre comercio es abandono político. La agenda climática y comercial impuesta desde Bruselas y el Go bierno de España es una sentencia de muerte para nuestro campo. En La Rioja, ya se nota la presión: precios que caen, rentabilidad que se evapora y relevo generacional que se frena. Y frente a este clamor, el PP se esconde: dice apoyar al campo en casa, pero en Bruselas mira hacia otro lado y acepta junto al PSOE acuerdos que lo condenan. Desde VOX Logroño, no damos un paso atrás, estamos y estare mos siempre al lado de los nuestros, sin matices ni complejos. Nos oponemos frontalmente al acuerdo Mercosur, exigimos cláu sulas espejo reales, controles en frontera estrictos y una política agraria que proteja al productor nacional. Defender al agricultor y al ganadero riojano no es populismo, es justicia. Sin campo no hay nación. Y si no protegemos a quienes trabajan nuestra tierra, La Rioja perderá su futuro.
Prioridad nacional
Ser solidario implica, ante todo, cuidar de los tuyos. Desde VOX Logroño seguiremos defendiendo que los logroñeses tengan preferencia en el acceso a las ayudas y que se ponga fin a las políticas que incentivan la lle gada descontrolada de personas, tensionando nuestros barrios, degradando nuestra seguridad y colapsando nuestros servicios públicos. No es una cuestión de exclusión, sino de justicia ele mental y de respeto al esfuerzo sostenido y la contribu ción generosa de generaciones enteras de logroñeses que con su trabajo y sacrificio han hecho posible el es tablecimiento de unos servicios públicos dignos. La prioridad nacional no es un eslogan, es una necesi dad urgente. No es solo legítima, sino que responde a un principio elemental de responsabilidad política. No podemos permitir que, mientras nuestros jóvenes no pueden independizarse por los precios del alquiler y nuestras familias trabajadoras llegan asfixiadas a fin de mes, los recursos municipales se destinen antes a quienes acaban de llegar que a quienes llevan toda una vida cotizando aquí. En este Ayuntamiento hemos visto cómo se intenta si lenciar este debate, pero no nos van a callar, los recur sos de esta ciudad son limitados y tienen dueños, que no son otros que los ciudadanos que sostienen y con forman nuestra comunidad y pagan sus impuestos en Logroño. Debemos proteger a los más vulnerables en tre los propios. Prioridad nacional es patriotismo social. Es hora de devolver a los ciudadanos de Logroño lo que es suyo. Es hora de aplicar la prioridad nacional.
Vox frente al caos
Mientras en Extremadura se consolida un cambio político firme gracias a VOX, en Logroño estamos viendo las consecuencias directas de decisiones que agravan los problemas en lugar de resolverlos. La regularización extraordinaria de extranjeros aprobada la semana pasada ya está teniendo efectos visibles: largas colas, servicios saturados y una administración desbordada. Lejos de ofrecer soluciones, el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, ha asumido públicamente que no puede oponerse a esta regularización masiva. Esa cobardía política tiene un coste evidente para los logroñeses, que ven cómo los servicios públicos se tensan cada vez más mientras se consolida un modelo que prioriza el efecto llamada frente a la capacidad real de gestión. Las imágenes de ciudadanos esperando durante horas para realizar trámites no son casualidad. Son el reflejo de una política migratoria sin control, que ahora se ve reforzada por una decisión que multiplica la presión sobre los recursos municipales. Frente a esto, los acuerdos impulsados por VOX en Extremadura marcan una diferencia clara. Allí se ha establecido que las ayudas públicas y el acceso a la vivienda prioricen a quienes acrediten arraigo y contribución. Se limita el acceso a recursos a inmigrantes en situación irregular y se elimina la financiación pública a organizaciones que fomentan la inmigración ilegal. Además, se refuerzan los controles contra el fraude en el empadronamiento y se endurecen las políticas migratorias para garantizar orden y legalidad. Medidas concretas que evitan el colapso que hoy vemos en Logroño. VOX demuestra que hay alternativa: orden frente al caos, firmeza frente a resignación y políticas al servicio de los españoles
Mucho protocolo, nada liderazgo
La situación del Parque del Iregua en Logroño ha dejado de ser un simple problema de retrasos para convertirse en un ejemplo evidente de la falta de liderazgo del alcalde y del equipo de gobierno del Partido Popular. Más de un año después de la paralización de las obras, los logroñeses siguen pagando las consecuencias de una gestión ausente y sumisa al Gobierno nacional. Para contextualizar el problema, hay que empezar señalando que la actuación no depende directamente del Ayuntamiento, sino de una entidad estatal y, precisamente por ello, se esperaba del alcalde algo más que resignación: influencia, capacidad de interlocución y defensa de los intereses de la ciudad. Nada de eso ha ocurrido. El resultado es claro: retrasos acumulados, promesas incumplidas y un parque cerrado sin que desde el Consistorio se haya ejercido la presión política necesaria. Este caso evidencia una preocupante desconexión entre los recursos que se destinan a la agenda del alcalde y los resultados que obtiene. Porque mientras se invierten ingentes cantidades en protocolo, actos y agenda pública (destinados en demasiadas ocasiones al mero postureo mediático), los problemas de Logroño siguen sin resolverse. Los logroñeses no necesitan más fotografías, necesitan Ayuntamiento que utilice su posición para influir, para exigir y para obtener resultados. La política útil no se mide en presencia, sino en eficacia. Desde VOX Logroño consideramos que lo ocurrido con el Parque del Iregua evidencia un modelo agotado: mucho escaparate institucional, pero escasa capacidad de liderazgo. Y Logroño no puede permitirse seguir pagando por una agenda que no aporta soluciones ni defiende con firmeza los intereses de sus vecinos.
Recordemos quienes somos
Con la proximidad del Domingo de Ramos, desde VOX reivindicamos con orgullo la Semana Santa como una de las manifestaciones más profundas y auténticas de nuestra identidad nacional. No es solo tradición, ni únicamente cultura: es memoria viva, es fe compartida, es el latido de una España que se reconoce en sus raíces cristianas y en la continuidad de su historia. En nuestras ciudades y pueblos, también en Logroño, las procesiones no son un espectáculo vacío ni un recurso turístico al uso. Son la expresión solemne de una herencia espiritual que ha modelado nuestra forma de ser, de convivir y de entender la vida. Cada paso, cada imagen, cada silencio cargado de significado habla de siglos de historia que algunos pretenden hoy reducir a simple folclore. No es casual que, desde ciertos ámbitos, se intente relegar lo religioso al ámbito privado, como si nuestras tradiciones fueran un vestigio incómodo del pasado. Se cuestionan símbolos, se diluyen costumbres y se intenta despojar a la Semana Santa de su verdadero sentido. Frente a esa deriva, desde VOX afirmamos con claridad: España no puede ni debe renunciar a sus raíces cristianas. Defender la Semana Santa no es imponer, es preservar. Es reconocer que nuestras tradiciones son el fundamento de nuestra convivencia y no un obstáculo para ella. Es entender que sin memoria no hay identidad, y sin identidad no hay futuro. Quienes mantienen viva esta celebración sostienen mucho más que una tradición: sostienen una forma de entender España. Y esa España, la de sus raíces, su fe y su historia, merece ser defendida sin complejos
Sentido común frente al engaño del bipartidismo
›Durante demasiado tiempo, los ciudadanos han sido testigos de un teatro político diseñado para que nada cambie. Pero las últimas elecciones han dejado un mensaje claro: VOX sigue creciendo y consolidándose como la única alternativa real. Mientras la prensa subvencionada, se empeña en vender nuestros resultados como un fracaso, la realidad de las urnas dice lo contrario. Cada vez son más los que dicen “basta". Nos etiquetan y nos insultan porque no tienen argumentos, porque nos atrevemos a señalar lo que otros callan. Pero no hemos venido a las instituciones a participar de su juego de etiquetas, sino a resolver los problemas reales de nuestros vecinos. Frente a la política de despacho y postureo, VOX es la única alternativa real. El sentido común se abre paso de forma definitiva, porque no se puede proteger lo que no se defiende. Mientras el PP se abraza al PSOE en Bruselas para bendecir una Agenda nefasta que nos lleva a la ruina, VOX se planta. Sentido común es rechazar políticas que arruinan a los logroñeses en nombre de una ideología verde que solo beneficia a las élites. Sentido común es exigir seguridad en nuestras calles, es pedir que nuestros barrios vuelvan a ser lugares de convivencia y no focos de inseguridad por la llegada descontrolada de MENAS impuesta por quienes viven en urbanizaciones con vigilancia privada. Los logroñeses no quieren más experimentos sociales, quieren caminar tranquilos por sus calles y que su bienestar no sea moneda de cambio en pactos de despacho. Menos burocracia, menos ideología impuesta y más protección para la familia y el trabajador. El sentido común ha alzado la voz y el clientelismo de prensa ya no tiene volumen suficiente para taparlo
El voto de Vox no se regala
En los últimos días hemos visto cómo el PP intenta construir un relato interesado sobre el supuesto “bloqueo” de VOX. Una vez más, la estrategia es conocida:convertir en problema lo que en realidad es coherencia política. Cuando VOX no acepta cheques en blanco ni se somete a acuerdos vacíos, el PP habla de bloqueo.Pero la realidad es mucho más sencilla: quien vota a VOX sabe perfectamente que su voto no será regalado.Durante décadas, el bipartidismo acostumbró a los ciudadanos a pactos opacos, reparto de cargos y programas que se olvidaban al día siguiente de las elecciones.VOX nació precisamente para romper con ese modelo:si hay acuerdos, deben basarse en políticas concretas,en compromisos firmes y en el respeto al programa.Por eso el PP ahora pretende capitalizar mediáticamente una situación que en realidad solo evidencia su incomodidad ante una nueva forma de hacer política.No basta con pedir apoyo automático ni con intentar trasladar a la opinión pública la idea de que exigir compromisos es un obstáculo. Los votantes de VOX no nos han elegido para sostener gobiernos sin condiciones, sino para impulsar cambios reales.Quien vota a VOX lo hace sabiendo que no somos un partido bisagra al servicio de nadie. Nuestro voto representa a millones de españoles que quieren políticas claras en seguridad, inmigración, defensa del campo y reducción del gasto político.Si el PP quiere acuerdos, sabe cuál es el camino: hablar de políticas, asumir compromisos y respetar a quienes confiaron en VOX para cambiar las cosas.