Tribuna de opinión
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Las VPO para jóvenes y familias exige un sorteo
Abordar la cuestión de la vivienda protegida supone apelar al derecho a una vivienda digna de jóvenes y familias logroñesas. Precisamente por eso resulta tan preocupante que la VPO promovida en suelo público y sorteada por promotoras privadas haya generado serias dudas sobre el control y transparencia ejercidos por parte de la administración. Desde el Partido Riojano siempre hemos reconocido que el Plan Municipal de Vivienda, aun siendo insuficiente y poco ambicioso, era positivo para la ciudad y permitía avanzar, tímidamente, en el acceso a la vivienda protegida. Precisamente por este apoyo, hay que exigir máxima transparencia sobre cómo ha sido el proceso, y que el alcalde permita constituir una comisión de investigación para esclarecer todos los interrogantes. Según los datos conocidos, sólo 400 de los más de 3.500 solicitantes inscritos hayan participado en un sorteo realizado mediante una hoja de Excel. La Ley de Vivienda exige concurrencia pública y publicidad y el Gobierno debe aclarar si estos principios se han respetado ante las dudas legítimas que se han generado. Tenemos que recordar que la vivienda protegida cuesta un 40% menos que la libre y que, cuando se utiliza suelo municipal, debe prevalecer siempre el interés general. Por eso reclamamos que en las próximas licitaciones se incorpore como requisito imprescindible un sorteo público ante notario, con la supervisión directa del Ayuntamiento.
La sanidad no se vende
En nuestra tierra lo notas en lo pequeño. Pides cita por un resfriado y te la dan para dentro de dos semanas. Vas tirando con lo que tengas en casa. Y cuando por fin te ven, te mandan al especialista… para dentro de un año. Un año.Así es como la gente se desespera.Y ese desgaste no es casualidad. Es la estrategia de la derecha, del Partido Popular: dejar que la sanidad pública se atasque, que la espera te coma la paciencia, y entonces soltarte la frase tramposa de siempre: “hay que apoyarse en lo privado”. Primero te rompen el servicio. Luego te venden el “arreglo”. Y, de paso, convierten un derecho en un negocio.Por eso es tan importante lo que el Gobierno de España quiere aprobar estos días. Una ley para marcar una línea muy clara: la gestión de la sanidad pública no se privatiza. Porque cuando entra el ánimo de lucro, cambian las prioridades. Un negocio siempre es un negocio, y busca rentabilidad. Y la rentabilidad no entiende de derechos, entiende de recortar tiempos,pruebas, plantillas y cuidados. Al final, lo pagas tú: con espera, con ansiedad y con dinero.Sabemos de sobra lo que cuesta conquistarnuestros derechos y lo rápido que te los quitan si bajamos la guardia. Y en nuestra ciudad y en cada consultorio de nuestros pueblos, la sanidad tiene que seguir siendo eso: un derecho,no un mercado.
El doble de Vox
Aragón ha hablado alto y claro. El resultado electoral no
es solo un éxito aragonés: es un mensaje nacional inequívo-
co. VOX ha duplicado su respaldo porque miles de españo-
les están cansados de promesas vacías, de ingeniería social
y de un Estado que les da la espalda mientras exprime su
esfuerzo. Cuando el voto se multiplica, también lo hace la
responsabilidad.
Este avance demuestra que existe una mayoría social que
reclama políticas de sentido común. Sentido común para
defender el trabajo y el campo, para garantizar servicios pú-
blicos eficaces sin despilfarro, para proteger la seguridad y
la libertad frente al dogmatismo ideológico. Sentido común
para decir basta a la política del fanatismo que solo beneficia
a quienes viven del ruido.
La lectura en clave nacional es evidente. El bipartidismo ha
gobernado España durante décadas alternándose en el poder
y compartiendo las mismas recetas fallidas. Nos han traído a
un punto nefasto: deuda, inseguridad, desigualdad territorial
y una creciente desconfianza en las instituciones. Cambian
las siglas, pero no el rumbo. Y los españoles lo saben.
Aragón y Extremadura han sido valientes al apostar por una
alternativa firme y coherente. “El doble de VOX” no es un
eslogan, es la constatación de que cada vez más ciudada-
nos exigen claridad, coherencia y coraje político. No quieren
parches ni cesiones a minorías que imponen su agenda al
conjunto de la nación.
Se abre un camino para toda España. Un camino de respon-
sabilidad, de defensa del interés general y de políticas que
vuelvan a poner a los españoles en el centro. El cambio ya
está en marcha.
Vivienda pública sin sorteo: opacidad y desigualdad
La decisión municipal de eliminar el sorteo público en la adjudicación de viviendas protegidas en suelo público supone un grave retroceso en materia de transparencia y equidad. Al delegar esta responsabilidad en las empresas promotoras, se rompe con un sistema que garantizaba igualdad de oportunidades y control público en el acceso a un derecho básico como es la vivienda. Hasta ahora, la adjudicación se realizaba mediante un sorteo notarial entre los inscritos para cada promoción, lo que ofrecía seguridad jurídica y confianza a los demandantes. La supresión de este mecanismo introduce opacidad, genera indefensión y abre la puerta a decisiones discrecionales sin baremos claros ni supervisión efectiva. Cuando se trata de vivienda protegida y construida en suelo público, la administración no puede renunciar a su papel de garante del interés general. El art. 46 de la Ley de Vivienda de La Rioja, aprobada por el PP, establece que “los procedimientos de adjudicación serán en todo caso procedimientos de concurrencia pública y publicidad”, y la Ley Nacional establece el “principio de igualdad”, principio y procedimientos que no se están respetando en estas promociones. Esta medida alimenta la frustración de miles de personas inscritas que ven cómo aumentan las promociones anunciadas mientras disminuyen las garantías de acceso real. La falta de información, las listas interminables y la sospecha de adjudicaciones cerradas de antemano erosionan la confianza ciudadana. La vivienda protegida no puede gestionarse como un producto privado más. Exige reglas claras, control público y procedimientos transparentes. Renunciar a ello es abdicar de una responsabilidad institucional esencial y poner en riesgo el principio de igualdad que debe regir cualquier política de vivienda.
Vivienda en Logroño
Logroño llevaba demasiado tiempo sin una política municipal de vivienda real. Demasiados años de parálisis, de suelo público sin uso y de oportunidades perdidas. Desde el inicio de la legislatura, el equipo de Gobierno decidió cambiar esa dinámica con una prioridad clara: impulsar vivienda protegida y poner soluciones encima de la mesa. Así nació un Plan Municipal de Vivienda serio, útil y operativo, basado en activar el patrimonio municipal y convertirlo en hogares para los logroñeses. Los resultados ya empiezan a verse. La primera fase, con la licitación de parcelas municipales en distintas zonas de la ciudad, permitirá la construcción de alrededor de un centenar de viviendas protegidas. Todo ello con un procedimiento garantista, fiscalizado y transparente, con doble control sobre los adjudicatarios para asegurar que las VPO llegan a quien realmente las necesita. Gestión rigurosa, seguridad jurídica y tutela pública real, como debe ser cuando se trabaja con vivienda protegida. Pero conviene recordar algo. ¿Qué hizo el PSOE por las VPO en Logroño? Absolutamente nada. Cero. Ni un solo ladrillo. Ni un solo trámite. ¿Y qué hacen ahora? Enfangar. Intentar sembrar dudas sobre procedimientos que cumplen todos los requisitos legales y técnicos. Frente a eso, este Gobierno sigue trabajando: desbloqueando suelo, impulsando nuevas promociones, activando el centro histórico y promoviendo vivienda pública. Menos ruido y más vivienda. Esa es la diferencia.
Un monolito sin papeles
Lo ocurrido con el monolito del Camino de Santiago instalado junto a La Redonda ha traspasado toda lógica, que responde a un modelo de gestión agotado, abonado a la improvisación y a la falta de control. En este caso confluyen dos hechos indiscutibles: uno, que el mojón se ha colocado en la calle Portales, un entorno de especial protección por el que, además, no discurre la Ruta Jacobea; y dos, que no se ha cumplido el procedimiento administrativo preceptivo. Desde el Partido Riojano consideramos muy graves ambas circunstancias. También lo es el desconocimiento del propio Gobierno municipal sobre la tramitación de este elemento, del que no consta expediente administrativo ni licencia de obra que autorice su instalación en uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad. No estamos ante una cuestión menor, sino ante la ausencia de control y de rigor en la gestión pública. A esta falta de explicaciones se suma el silencio del alcalde, que ni siquiera ha respondido a la solicitud del PR+ para reubicar este hito en un punto adecuado del Camino de Santiago. Una propuesta sensata si se tiene en cuenta que se trata de un monolito de carácter rural, impropio de un enclave urbano como la calle Portales. Ante la inacción del Gobierno municipal, solo cabe confiar en que el Ejecutivo riojano actúe con celeridad ante una situación que, por momentos, roza lo esperpéntico.
Gobernar no es mandar
Hay quien confunde tener mayoría con tener razón, como si levantar la mano bastara para que una ciudad funcione. Pero una ciudad no es un despacho. Es gente, calles, comercios, barrios, problemas de verdad. Y por eso gobernar es escuchar, incluso cuando lo que te dicen no encaja con tus planes. En Logroño estamos viendo un modelo basado en el rodillo: decisiones cerradas, poco diálogo y una distancia cada vez mayor con la calle. Ha pasado con las fiestas, diseñadas sin consenso y sin contar con quienes las viven. Ha pasado con la devolución de fondos europeos, dinero que podía haberse quedado aquí mejorando la ciudad y que se ha perdido por falta de proyecto o de ganas. Ha pasado con los recortes, aplicados sin explicar y sin mirar a quién golpean. Y cuando no se escucha, las consecuencias son concretas: San Antón bajando persianas, comerciantes cansados de promesas, barrios con tensión y vecinos que sienten que nadie responde. El rodillo no agiliza. Rompe. Rompe acuerdos, rompe confianza y acaba rompiendo ciudad. Logroño no necesita un gobierno que hable más alto. Necesita un gobierno que escuche mejor.. Porque tener mayoría no te hace infalible, y gobernar desde la soberbia siempre se paga: con calles más vacías y la sensación de que las decisiones ya no se toman con la gente, sino a pesar de ella.
Chalets de lujo para los de fuera mientras los de aquí nos quedamos atrás
El PP está convirtiendo el dinero público en lujo privado. Mientras nuestras calles permanecen sucias, los colegios carecen de recursos, la sanidad colapsa y los barrios se degradan, el Gobierno de La Rioja paga 100.000 euros al mes para alojar a 12 MENAS en un chalet con piscina en Villamediana. Este despilfarro no tiene justificación: es un escándalo frente a las necesidades reales de los riojanos y de los logroñeses. Pero la irresponsabilidad no termina ahí. Según confirmó el alcalde de Villamediana en el pleno del 21 de enero, estos menores se desplazan todos los días a Logroño. Es decir, no solo se malgasta el dinero, sino que nuestra ciudad debe asumir las consecuencias de una gestión caótica y descontrolada, con presión añadida sobre servicios, seguridad y convivencia. El PP demuestra que gobierna para aparentar, no para servir. Mansiones y piscinas para unos pocos, mientras nuestras familias, nuestros barrios y nuestros jóvenes pagan las consecuencias. Cada euro destinado a estos lujos podría haberse invertido en limpieza urbana, programas sociales, sanidad, seguridad, educación o ayudas a familias en riesgo. Desde VOX Logroño exigimos que se ponga fin a esta barbaridad. Basta de despilfarro, basta de populismo y basta de priorizar intereses ajenos a los de nuestros ciudadanos. Primero los logroñeses, primero los riojanos, primero los barrios que sostienen con impuestos a un gobierno incapaz de gestionar con responsabilidad. La ciudad y sus vecinos merecen atención real, no lujos con dinero público a extranjeros mientras ellos sufren carencias que pueden evitarse con sentido comientras ellos sufren carencias que pueden evitarse con sentido común.
El PSOE denuncia el abandono de los aparcamientos cubiertos para bicicletas
El Partido Popular de Logroño y su alcalde, Conrado Escobar, continúan, según el PSOE, con una política contraria a la movilidad sostenible y al uso de la bicicleta. A la eliminación de carriles bici y la paralización de proyectos ya aprobados —que han supuesto la devolución de fondos europeos— se suma ahora el abandono de los aparcamientos cubiertos para bicicletas instalados en la ciudad (CicLOpark), y justo esta semana el corte del carril bici en la rotonda de Murrieta. Estos aparcamientos fueron financiados en la pasada legislatura con fondos europeos y actualmente se encuentran sin el mantenimiento adecuado, lo que supone un riesgo real de tener que devolver las ayudas recibidas. Desde agosto de 2025, el mantenimiento de estas instalaciones se redujo al mínimo y, desde enero de este año, no se realiza ningún tipo de mantenimiento. La empresa encargada de la instalación y del mantenimiento inicial solo se ocupa actualmente de garantizar el funcionamiento básico del sistema, sin aceptar nuevas altas ni realizar las labores necesarias para su correcta conservación. Además, las facturas emitidas durante este periodo carecen de soporte legal. Hasta que se adjudique un nuevo contrato, el Ayuntamiento ha ordenado que no se tramiten nuevas altas, a pesar de que existen alrededor de 60 plazas vacías. Esta situación se prolongará durante varios meses, impidiendo que el servicio crezca y funcione con normalidad, y suponiendo un nuevo retroceso en las políticas de movilidad sostenible en Logroño. Sr. Escobar Logroño no puede seguir retrocediendo. Ud. es el único responsable.
Defendemos Logroño
En Logroño sabemos bien qué significa gestionar desde lo cercano. El Ayuntamiento es la administración que está todos los días al lado de los vecinos, la que responde cuando hay que mantener una calle, reforzar un servicio social, mejorar el transporte urbano o garantizar la seguridad en los barrios. Y para poder hacerlo bien, hace falta algo básico: una financiación justa y suficiente. Por eso, desde el Grupo Municipal Popular hemos presentado esta semana una moción para defender la autonomía financiera de Logroño y de su Ayuntamiento. En los últimos años, los ayuntamientos hemos asumido más competencias y más obligaciones sin que ello haya venido acompañado de los recursos necesarios. Todo ello en un contexto de ausencia de Presupuestos Generales del Estado, reglas fiscales rígidas y una creciente incertidumbre que dificulta la planificación económica municipal. Además, preocupa que el debate sobre la reforma del sistema de financiación se esté planteando sin contar de forma clara con las entidades locales, cuando cualquier cambio tiene un impacto directo en los servicios que prestamos a los logroñeses. A esto se suman decisiones estatales que imponen nuevas cargas económicas, trasladando costes directamente a los vecinos sin margen de adaptación local. Nuestra posición es clara: defender Logroño es defender un Ayuntamiento con recursos, autonomía y capacidad de decisión. Porque solo así se garantizan servicios públicos de calidad, igualdad entre ciudadanos y una ciudad que siga avanzando con estabilidad y responsabilidad.
Logroño, atrapada en el impasse del soterramiento
La situación actual de las infraestructuras ferroviarias en Logroño no puede entenderse sin el bloqueo del soterramiento del ferrocarril. La falta de acuerdos para suscribir un nuevo convenio que garantice la continuidad de las fases II y III ha dejado todo el trazado ferroviario de la ciudad en un preocupante impasse, cuando es necesaria una actuación integral. Salvo en el epicentro del soterramiento, Logroño tiene infraestructuras del siglo pasado, con signos evidentes de deterioro y una preocupante falta de mantenimiento. La paralización sine die del proyecto de integración del ferrocarril ha condicionado cualquier intervención sobre el trazado ferroviario, y se ha optado por actuaciones de carácter provisional y soluciones parciales que no resuelven los problemas estructurales. El ejemplo más evidente es la reciente mejora de la pasarela peatonal de Gonzalo de Berceo, con una inversión de medio millón de euros, que podría haberse destinado a cubrir el tren. Esta actuación se acometió como respuesta a una demanda vecinal legítima. Sin embargo, conviene recordar que lo que estaba comprometido era suprimir la pasarela y conectar Gonzalo de Berceo con la calle Fuenmayor mediante nuevo viario sobre la vía soterrada. Hoy ese compromiso sigue sin materializarse. Logroño no puede resignarse a una política de parches ni a infraestructuras obsoletas. Necesita inversiones estructurales y un compromiso claro que desbloquee el soterramiento y permita una modernización real del ferrocarril en nuestra ciudad.
Nos quieren calladas
Hay un momento exacto en el que te das cuenta de que algo va mal. No es cuando te insultan. Es cuando empiezas a callarte. Cuando dudas antes de opinar. Cuando piensas si merece la pena señalar un bulo, una injusticia o una indecencia. Cuando calculas el precio antes de abrir la boca. Eso está pasando. Quequé ha tenido que parar. No porque fallara el humor. Porque le señalaron. Porque le acosaron. Porque le esperaban fuera. Porque Desokupa animó a ir a “saludarle” y Bertrand Ndongo se presentó para calentar el ambiente. Cuando el miedo entra en escena, el debate ya ha muerto. A Sarah Santaolalla le escriben amenazas de muerte en un memorial. A Román Cuesta le agreden en la puerta de su casa. El mensaje es claro: cállate o atente a las consecuencias. Mientras tanto, otros siguen haciendo negocio. Bulazos como aquel de “cientos de muertos en el parking de Bonaire” corren libres. Se lanza el miedo, se gana audiencia y luego nadie responde. La mentira sale barata. Denunciarla, no. Ser de izquierdas, ser honesto y ser antifascista no debería salir tan caro. No debería costarte el trabajo, la tranquilidad o la vida normal. Estamos aquí porque durante demasiado tiempo se normalizó la indecencia. Porque hubo cómplices. Porque el dinero protegió la mentira. Porque a muchos les pareció más cómodo no meterse en líos. Este país pierde cada vez que alguien decide callarse para sobrevivir. Pero no lo van a conseguir. Nos vamos a mantener. Ante todo, y ante todos. No lo van a lograr
La tragedia de un Estado que recauda pero no invierte
Desde VOX no aceptamos que el accidente ferroviario de Adamuz se despache como una anécdota técnica o una desgracia inevitable. No lo es. Es la consecuencia directa de años de abandono de las infraestructuras mientras el Gobierno de Pedro Sánchez presume de récords históricos de recaudación. Nunca los españoles han pagado tantos impuestos y, sin embargo, nunca han recibido servicios públicos tan deteriorados. Adamuz no es un caso aislado. Es el reflejo de una España en la que se exprime al contribuyente para sostener un gasto político e ideológico desbocado, mientras se recorta en lo esencial: seguridad, mantenimiento y vertebración del territorio. Trenes inseguros, líneas abandonadas y falta de inversión no son fallos puntuales, son decisiones políticas conscientes. Lo más indignante llega después. Ante la crítica legítima, el Gobierno intenta imponer el silencio, desacreditar a quienes alzamos la voz y repartir culpas entre técnicos, operadores o circunstancias imprevistas. Es la estrategia habitual del sanchismo: escurrir el bulto y no asumir responsabilidades entre caras compadecientes. Pero la verdad es clara: la responsabilidad es única y exclusivamente política. Desde VOX lo decimos sin rodeos. No faltan impuestos, falta gestión. No faltan recursos, sobra despilfarro. Mientras miles de millones se destinan a agendas ideológicas, propaganda y redes clientelares, la España real viaja en infraestructuras obsoletas y peligrosas y no llega a fin de mes. Eso no es progreso, es abandono. Defender transportes seguros, inversión y servicios públicos dignos no es populismo: es sentido común. Adamuz es una advertencia. Y frente al silencio que pretenden imponer, desde VOX seguiremos señalando a los responsables y exigiendo un cambio de rumbo.
El PSOE pide arbolado en toda la calle Lardero
Después de muchas fechas de inicio incumplidas, por fin han comenzado las obras de reurbanización de las calles Vitoria y Lardero. Sin embargo, la ejecución de las mismas, tal y como ya hemos denunciado anteriormente, conlleva la eliminación del arbolado en una de las aceras de la calle Lardero. Los vecinos y comerciantes de la zona, ya se han manifestado públicamente en contra de esta decisión del PP y han rechazado la colocación de jardineras, como medida alternativa a la eliminación de arbolado. De manera simple y clara, el vecindario demanda un arbolado de porte medio, en las dos hileras de la calle que se va a reformar. El equipo de gobierno del PP, ha prometido a los vecinos y las vecinas una solución, pero pasan las semanas y ésta no llega. Por ello, el Grupo Socialista lleva al Pleno Municipal del 5 de febrero, una propuesta, para asegurar el mantener arbolado, en ambos márgenes de esta céntrica vía urbana. En relación a ello, el Alcalde Conrado Escobar anunció hace escasos días la plantación de 1.000 árboles en Logroño, sólo durante este año. Sería una incoherencia absoluta y demostraría el carácter publicitario de la noticia, anunciar semejante cifra de nuevas plantaciones, y a las pocas horas, apoyar el arranque y eliminación de 16 árboles en la Calle Lardero. Los anuncios sin hechos, son palabras vacías. Plantaciones y renovaciones de árboles, que son la mejor manera de luchar contra los efectos nocivos del cambio climático, protegiendo así a los vecinos y vecinas contra las crecientes y prolongadas olas de calor que ya padecemos en la ciudad.
Logroño, destino turístico de referencia
Logroño está dando pasos firmes, muy claros, para consolidarse como un destino turístico de referencia. Y lo está haciendo sin perder lo que la hace reconocible: su gastronomía, su casco antiguo, su papel histórico ligado al Camino de Santiago. Pero ya no se queda solo en eso. La ciudad vive un momento de renovación tranquila, bien pensada, en la que ampliar y mejorar la oferta de alojamiento se convierte en una pieza clave para atraer a un visitante que busca algo más: cultura, ciudad, vino, experiencia. En pleno centro, la Casa Trevijano, en la plaza Fuente de Murrieta, ha iniciado un proceso de rehabilitación integral para acoger un nuevo hotel. Una actuación que no va de borrar el pasado, sino de aprovecharlo. Se conserva el valor arquitectónico del edificio, se respeta su identidad y, al mismo tiempo, se incorpora un uso que refuerza la vida urbana y el atractivo del entorno. Algo similar ocurre con otro edificio muy reconocible, el antiguo casino de la calle Sagasta, que está siendo transformado en un nuevo alojamiento manteniendo su fachada histórica. Una intervención que ayudará a reactivar el casco antiguo y a darle continuidad como espacio vivo, no solo como postal. En conjunto, estos proyectos reflejan una idea clara: Logroño no renuncia a lo que es, lo utiliza como palanca para crecer, atraer visitantes y reforzar su economía desde el turismo de calidad.
Un pacto por San Antón para el futuro del comercio local
El declive de la calle San Antón es una realidad que no podemos ignorar como ciudad. Una situación que se ha acelerado en estos dos años y que no es fruto de la casualidad, sino la consecuencia directa de decisiones políticas equivocadas y de la falta de visión a largo plazo para el comercio local. Logroño contaba con dos millones de euros de fondos europeos para acometer la reforma de esta arteria comercial, a los que renunció el actual Gobierno por su inacción. En lugar de aprovechar estos recursos, el alcalde optó por posponer la reurbanización al siguiente mandato y asumirla con fondos municipales. En cambio, se comprometió a priorizar la construcción de una rotonda en Vara de Rey, que no tiene incidencia directa en la revitalización comercial de la calle. El cierre de varias tiendas en San Antón es un síntoma evidente de su deterioro y una señal de alerta que exige una respuesta inmediata para frenar la fuga comercial y crear un entorno atractivo que favorezca nuevas inversiones. Por ello es urgente trabajar ya en un borrador del proyecto de San Antón, con una propuesta clara, estructurada en fases y con plazos definidos, y consensuada con todos los agentes económicos y sociales. También en la planificación de una estrategia para los locales vacíos. En definitiva, un pacto por San Antón que genere certidumbre y garantice el futuro comercial en Logroño.
San Antón
›San Antón no está a punto de cambiar. San Antón lleva años esperando. Y mientras espera, se vacía. Primero fueron locales sueltos. Después, comercios que todos y todas conocíamos: Osaba, Claire’s, Sol y Sol, Laku, Zara Home. Y ahora el golpe más visible: Massimo Dutti, Oysho, Bershka. No son solo tiendas. Son décadas de vida comercial, de gente entrando, saliendo, paseando. De vecinos y vecinas que te atendían cada día, que te conocían, y que ahora ya no están. Porque el problema no es solo que se vayan las grandes marcas. El problema es la gente que traían. Inditex era un imán. En casi todas las ciudades hay una calle central que concentra ese flujo. Y ahora Logroño va camino de ser la excepción. No por inevitabilidad. Por desidia. Mientras tanto, el Ayuntamiento decide no remodelar San Antón. Deja pasar fondos europeos. Mantiene la calle en un limbo eterno. Y protege, por encima de todo, la doble fila, el coche parado, el “solo un minuto”. Defiende su modelo de ciudad: humo por encima de sus vecinos y vecinas. Pero una calle comercial no vive de coches. Vive de personas andando, mirando escaparates, entrando “ya que estoy”. Cuando se va quien atraía, el comercio local que resiste se queda solo. Sin paso. Sin margen. Pagando una factura que no ha provocado. San Antón fue referente. Fue paseo. Hoy es el reflejo de un modelo de ciudad que prefiere esperar antes que cuidar lo que tiene. Y las ciudades, cuando esperan demasiado, pierden lo que las hacía únicas.
El fracaso comercial del PP
Mientras el Partido Popular se regodea en sus discursos sobre “buen gobierno” y presupuestos “con alma social”, la realidad en las calles de Logroño es otra muy distinta: una sangría de cierres que está despoblando el corazón comercial de nuestra ciudad. El último ejemplo es el de las grandes firmas que abandonan ejes históricos como la calle San Antón, arrastrando consigo a la clientela y dejando tras de sí persianas bajadas y empleos perdidos. No se trata de anécdotas. Son síntomas de una gestión municipal ineficaz, lenta y desconectada del pulso real de la economía urbana. En los últimos años, Logroño ha visto un descenso continuado del número de comercios, con datos que reflejan que cerca de 700 establecimientos han desaparecido únicamente en los últimos 15 años, y solo en 2022 se contabilizaron 185 cierres netos. Y mientras la ciudad languidece, el PP presume de presupuestos, promete planes y reinventa eslóganes sin ejecutar cambios de calado. La falta de un plan para el comercio local es una muestra palpable de este desastre de gestión municipal, que penaliza directamente a nuestra ciudad y al empleo local. La respuesta del PP no puede seguir siendo disfrazar a Espartero, despreciar las propuestas de la oposición ni que el Alcalde se crea instagramer: Logroño necesita un plan real, con incentivos fiscales, reducción de trámites y medidas valientes frente al comercio online que devora el negocio de barrio. Negar la magnitud del problema o maquillarlo con ferias estacionales, por exitosas que sean, no resolverá la desertización comercial que sufren nuestras calles. Si el actual gobierno municipal no reacciona, pronto lo que tendremos no serán ejes comerciales llenos, sino postales de locales vacíos.
El dinero de la rotonda de Vara de Rey debe destinarse ya a salvar la calle San Antón
En apenas seis meses, tres tiendas del mismo grupo textil han cerrado, o han anunciado su marcha de la calle San Antón, la vía comercial por excelencia de Logroño. Hace un año, se confirmaba la peor de las noticias para esa calle. El equipo de gobierno del alcalde Conrado Escobar, perdió dos millones de euros de fondos europeos destinados a su renovación. Dos millones ingresados en la caja del Ayuntamiento, con año y medio de plazo, para una actuación ligada al turismo, y no a la movilidad. Dos millones perdidos, para terminar presentando un triste plano y anunciar la reforma inmediata de la calle con fondos propios. A las pocas semanas, el PP cambia de nuevo de opinión, y pospone dicha reforma a la próxima legislatura. La ilusión de los fondos europeos, de la reforma de la calle y de la inversión prevista del gigante textil, hasta tres millones de euros; se ha tornado en cierres, despidos y miedo. Mientras tanto, el Ayuntamiento dispone este año 2026 de 920.000 €, para la construcción de una rotonda en la calle Vara de Rey, una actuación según el PP, ligada a la mejora de San Antón. Pues bien, consideramos que el futuro de la calle San Antón, como epicentro comercial de Logroño, necesita una reacción inmediata, clara y rotunda del Ayuntamiento. Es fundamental, trasladar esos 920.000 € de la rotonda de Vara de Rey, a la mejora de la propia calle. Es una decisión necesaria para garantizar que la calle San Antón, siga siendo, la calle San Antón.
Logroño se mueve
En Logroño llevamos tiempo diciendo que la movilidad no va solo de ir de un sitio a otro: va de vivir con más comodidad, con menos ruido y con más opciones. Y desde la llegada del Partido Popular al Ayuntamiento se están viendo avances claros, pensados para la gente y para el día a día. Es una forma de hacer ciudad que suma, que mejora lo que ya funciona y que moderniza lo que se había quedado atrás. Por un lado, seguimos renovando la flota de autobuses, apostando por vehículos de gas natural y eléctricos, más limpios y eficientes. Y, además, llegan mejoras que se notan desde el primer momento: el pago con tarjeta en los autobuses, una medida sencilla pero muy demandada, que facilita subir y moverse sin depender de efectivo ni de complicaciones. Y si hablamos de moverse, Bicilog también da un paso importante. Se está renovando la flota, se incorporan nuevas bicicletas eléctricas y se amplía la red de estaciones. Ya hay nuevas paradas en Piqueras, Vara de Rey con Duques de Nájera y Pradoviejo, junto a estaciones normales y también virtuales, que hacen el servicio más flexible y útil en más zonas. Logroño avanza, y se nota.