Tribuna de opinión
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La laurel ya no es nuestra
Había una Laurel que era tuya. La del jueves después del curro, la del champi del Bar Soriano con un clarete, la de llevar a tus padres cuando venían de fue ra. Una calle donde cabía la cuadrilla, el pincho sencillo y la conversación tranquila. Esa Laurel ya no existe. Ahora sales un sábado y no reconoces tu ciudad. Grupos de veinte disfrazados gritando a las tres de la mañana. Gente orinando en tu portal. Un chaval trepando por una fachada mientras le jalean "¡salta, salta!". Despedidas de soltero que convierten la calle en un especáculo que nadie pidió. La Laurel se ha convertido en el Magaluf del Ebro. Y mientras tanto, ¿a quién beneficia esto? A ti, logroñesa, que ya no puedes alquilar un piso porque se ha convertido en apartamento turístico, seguro que no. A ti, que has dejado de bajar al Casco Antiguo por que te da pereza el circo, tampoco. Los comercios de toda la vida echan la persiana uno detrás de otro, pero eso sí, cada semana abre una franquicia nueva o un sitio de ramen que podría estar en cualquier ciudad e España. La verdad es que este modelo de ciudad solo beneficia a tres o cuatro que se lucran con el turismo de borrachera mientras el resto lo pagamos con nuestros impuestos. El Ayuntamiento aprueba prohibiciones, moratorias, ordenanzas que quedan muy bien en los titulares. Luego no las hace cumplir. Porque gobernar no es hacer fotos. Es elegir de una vez: ¿hacemos ciudad para vivir o ciudad para vender? Logroño no es un producto. Es nuestra casa.
La Laurel, nuestro latido gastronómico
Logroño no se entiende sin su Calle Laurel. Es uno de nues tros motores económicos, el sustento de cientos de familias y el orgullo de nuestra gastronomía. Pero hoy, ese orgullo está herido. Lo que debería ser un espacio de convivencia se está convirtiendo, por la desidia del Partido Popular, en un escena rio de vandalismo, inseguridad y suciedad que los logroñeses no tenemos por qué tolerar. El problema no es la hostelería riojana. Tampoco el turismo en sí mismo. El problema es un Ayuntamiento incapaz de im poner orden y de hacer cumplir las normas más básicas de onvivencia. El PP ya no puede esconderse detrás de excusas ni culpar a otros, lo que ocurre en nuestras calles es responsabilidad di recta de quien tiene el mando. Gobiernan solos y son los úni cos responsables de haber permitido que una zona emblemá tica de Logroño se convierta en ocio descontrolado y turismo de excesos, que nada tiene que ver con nuestras tradiciones. Esta es la consecuencia directa de un gobierno municipal que en lugar de actuar en beneficio de sus vecinos, ha optado por la pasividad, la propaganda y el cálculo político.Han permitido que el Casco Antiguo pierda equilibrio, y que los vecinos sientan que su derecho al descanso vale menos que la foto turística del fin de semana. La Laurel es de todos, y especialmente de quienes la cuidan y la habitan. No podemos permitir que se convierta en una zona sin ley. Por este motivo, desde VOX Logroño defendemos algo simple: orden, más presencia policial donde hace falta, sanciones que se apliquen de verdad y una política seria frente al turis mo de excesos.
No más licencias de pisos turísticos-el anuncio del gobierno es solo humo
La reciente declaración del Casco Antiguo como “zona saturada” se ha presentado como una solución frente al crecimiento descontrolado de pisos turísticos. Sin embargo, la realidad es muy distinta: la medida tardará meses en entrar en vigor y, mien tras tanto, podrán seguir concediéndose nuevas licencias. De mo mento el anuncio del Gobierno no tiene efecto alguno, puro humo. El problema se ha agravado tras levantarse la suspensión que im pedía autorizar más apartamentos turísticos. El resultado ha sido inmediato: 23 nuevas solicitudes de apartamentos en apenas un mes. Una situación previsible de la que ya habíamos advertido.a cuestión es sencilla: ¿por qué eliminar la moratoria antes de aprobar una regulación definitiva? La legislación permite mante ner medidas cautelares para proteger el interés general, especial mente cuando está en juego la convivencia vecinal y el futuro del centro histórico. Porque detrás de cada nueva licencia hay consecuencias reales: subida de alquileres, pérdida de población residente y aumento del ruido y la saturación. El Casco Antiguo necesita equilibrio, no improvisación. Los ve cinos no reclaman prohibiciones absolutas, sino planificación y ímites razonables que garanticen el derecho a vivir en el centro en condiciones dignas. Si existe voluntad real de actuar, la solución pasa por suspender de inmediato nuevas licencias hasta que la regulación definitiva sea efectiva. Lo contrario es seguir permitiendo que el problema crezca mientras se anuncian medidas que llegaran tarde. Al mismo tiempo se hace necesario una regulación más garan tista para que no ocurra lo mismo en otras partes de la Ciudad, se necesita contar con datos actualizados para adelantarse y si es necesario prohibir nuevas licencias en otros barrios de la Ciudad.
La salud y el deporte
Desde el Partido Popular de Logroño defendemos una idea clara: una ciudad que cuida sus instalacio nes deportivas cuida también la salud, la conviven cia y la calidad de vida de sus vecinos. La inversión en el Centro Deportivo Municipal Lobete demuestra esa manera de gobernar. No ha blamos de una obra menor, sino de una actuación para mejorar la eficiencia energética, el confort de los usuarios y el funcionamiento de una de las ins talaciones con más actividad de Logroño.Lobete forma parte de la vida diaria de miles de logroñeses: piscina, pista de hielo, balneario y es pacios deportivos que necesitan mantenimiento constante, planificación e inversión. Y eso es lo que está haciendo el Gobierno municipal del Partido Popular, actuar antes de que los problemas se en quisten y pensar en el futuro. Además, esta mejora no llega sola. Se suma a la re novación de campos de fútbol, a las actuaciones en Pradoviejo, La Estrella, La Ribera y El Salvador y a rabajos de mantenimiento en cubiertas, fachadas, climatización, megafonía y seguridad. Más y mejores instalaciones adaptadas para personas con dis capacidad, a quienes se atiende en mayor número también en las actividades de Logroño Deporte gracias al aumento de plazas para estos usuarios. Gobernar también es esto: mantener lo que ya existe, mejorar lo que utilizan los vecinos y conver tir el deporte en una política pública seria, cercana y útil. Con hechos, no con discursos.