Tribuna de opinión
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Ama, ama y ensancha el alma
Aún quedan migas de turrón en la mesa y una mancha de cava en el mantel. Seguimos recogiendo confeti con una mano y, con la otra, sostenemos el móvil: mensajes de voz, fotos borrosas de las uvas y un “feliz 2026” reenviado al grupo familiar, mientras picamos las sobras que aún quedan por la cocina. Entre el vídeo de los fuegos y la broma fácil, se cuela lo de siempre: el comentario contra “los otros”. El diferente. Ese saco de boxeo para cuando la vida asfixia. No hace falta gran teoría. Basta mirar la escena: gente que se quiere, pero no se encuentra. Porque el sistema se come el tiempo y devuelve prisas. Se trabaja, se corre, se llega tarde a todo. Y luego, por la noche, regalamos lo mejor del día a una pantalla que no se cansa nunca. Tiempo infinito para hacer scroll, cero para una sobremesa sin notificaciones, para preguntar “¿cómo estás?” y quedarse quieto esperando la respuesta. Hace apenas unas semanas se nos fue Robe. Y con él se nos rompió algo por dentro a quienes encontramos en sus letras un modo de explicarnos el mundo. Nos dejó huérfanos de su voz, pero con un mapa. Nos hablaba de las derrotas de las y los de abajo, pero también de la única victoria posible: “Abrid los brazos, la mente; y repartíos. Que solo os enseñaron el odio y la avaricia”. Que el 2026 nos encuentre haciendo caso al maestro. Menos odio y más calle. Ama, ama y ensancha el alma
Profanación política en nombre de la inmigración ilegal
La decisión de convertir el Monasterio de San Agustín en un centro de acogida para MENAS no es solo una imposición política: es una provocación cultural y moral. Un monasterio cristiano, símbolo de nuestras raíces y de nuestra identidad, se transforma ahora en alojamiento para inmigración ilegal mayoritariamente musulmana. No hablamos de solidaridad, sino de sometimiento ideológico. El bipartidismo ha decidido que todo lo propio debe sacrificarse en nombre del multiculturalismo, aunque suponga vaciar de significado espacios religiosos que forman parte del alma de España, reutilizando nuestras iglesias como centros asistenciales para quienes no comparten ni nuestra cultura ni nuestros valores. El problema de fondo es el mismo de siempre: una inmigración ilegal masiva alentada por fronteras abiertas y discursos buenistas. Cuando el sistema colapsa, la solución no es frenar las entradas ni aplicar la ley, sino repartir el problema por el territorio y callar a los ciudadanos. Si alguien se indigna, se le acusa de intolerante. Así se gobierna hoy. VOX no se esconde. Defender nuestras fronteras, nuestra seguridad y nuestra identidad no es extremismo, es sentido común. No es odio decir que muchos de estos supuestos menores ni siquiera han acreditado su edad, ni que la convivencia forzada genera tensiones que nadie quiere asumir públicamente. Tampoco es cristiano despojar a un monasterio de su significado para convertirlo en símbolo del fracaso del Estado. Usar un monasterio cristiano como herramienta de propaganda multicultural no es integración: es desprecio a nuestra historia. Y La Rioja no tiene por qué aceptarlo en silencio.
Con este PP de Conrado Escobar Logroño pierde
Termina 2025 y el balance no puede ser más negativo. La gestión del PP y de Conrado Escobar ha sido un fracaso para Logroño, un año perdido que muchos vecinos querrían olvidar. La falta de proyecto, la improvisación constante y un equipo de gobierno descoordinado y sin rumbo, son un resumen objetivo. El año arrancó con la devolución de fondos europeos para la reforma de la calle San Antón, una obra prometida y abandonada, como ha ocurrido también en la zona de las Cien Tiendas. En total, ya son casi ocho millones de euros devueltos a Europa por pura incapacidad de gestión. Se han sucedido recortes injustificables en partidas como Cultura, Turismo, Ayudas a la Rehabilitación, Cooperación al Desarrollo o Limpieza. A destacar por su gravedad, lo ocurrido en Servicios Sociales, donde se ha recortado un 20%, mientras aumenta la pobreza en la ciudad. La pérdida del proyecto de Bosonit y la marcha fuera de Logroño, del Centro Tecnológico y del Centro de Economía de la Lengua, ante el silencio atronador del Alcalde, ponen en evidencia el poco peso de Escobar ante Capellán. El fracaso en la revisión del Plan General, una Ordenanza de Terrazas claramente insuficiente, el subidón de la Tasa de Basura y el deterioro de la asistencia sanitaria en los barrios, completan un panorama desolador. A ello se suma, unos San Mateos y una iluminación navideña, más propios de un pueblo que de una ciudad. Logroño languidece, pierde oportunidades y va hacia abajo y sin frenos, pero con este Partido Popular, todo bien.
Feliz Navidad y 2026, Logroño
Desde el Grupo Municipal del Partido Popular queremos desear a cada logroñés una muy feliz Navidad y un próspero 2026. Un nuevo año que afrontamos con ilusión, con responsabilidad y con el firme compromiso de seguir trabajando por una ciudad que avanza, que cuida lo que es suyo y que mira al futuro con ambición y confianza. Deseamos que este año que estrenamos sea un año de crecimiento, de desarrollo y de nuevas oportunidades para Logroño. Un año en el que sigamos mejorando nuestros barrios, fortaleciendo los servicios públicos y apoyando a quienes hacen ciudad cada día: autónomos, comerciantes, hosteleros, asociaciones y, muy especialmente, las familias, verdadero pilar de nuestra sociedad y corazón de la vida cotidiana en nuestros barrios. En estas fechas tan señaladas, la Navidad nos invita a detenernos y a volver la mirada a lo esencial. A compartir tiempo con la familia, a cuidar los vínculos, a transmitir valores y a disfrutar de esos momentos sencillos que son los que permanecen. Momentos que se viven en casa, pero también en nuestras calles, en el comercio de proximidad, en la hostelería y en cada rincón de Logroño lleno de vida. Que la Navidad sirva para reforzar lo que nos une, para mirar al futuro con esperanza y para seguir construyendo, entre todos, la mejor ciudad del mundo.