Tribuna de opinión
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Más vivienda, más oportunidades
La vivienda es uno de los principales retos de nuestro tiempo, pero en Logroño tenemos motivos para mirar al futuro con optimismo. Desde el Partido Popular hemos decidido afrontar este desafío con planificación, gestión y medidas concretas.El Plan Municipal de Vivienda avanza con el objetivo de movilizar alrededor de 400 viviendas, poniendo patrimonio municipal al servicio de los logroñeses. Hemos activado parcelas que permanecían bloqueadas, impulsado vivienda protegida y libre y recuperando inmuebles municipales del Casco Antiguo para que vuelvan a convertirse en hogares.A ello se suma el desbloqueo de Ramblasque, que permitirá desarrollar alrededor de 2.000 nuevas viviendas, cerca de 1.000 de ellas protegidas, además de zonas verdes, dotaciones y nuevas conexiones urbanas. Es una transformación que permitirá que Logroño siga creciendo y ofreciendo oportunidades a jóvenes y familias.Nuestro objetivo es claro: aumentar la oferta, movilizar suelo, facilitar la construcción y generar las condiciones necesarias para que acceder a una vivienda sea cada vez más fácil.Sabemos que un Ayuntamiento no dispone de todas las competencias ni de todos los recursos necesarios. Pero eso no será una excusa. Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez sigue demostrando su ineficacia para resolver el problema de la vivienda, el Ayuntamiento de Logroño hará todo cuanto esté dentro de sus competencias para suplirla. Porque Logroño necesita soluciones, y nosotros vamos a uir trabajando para hacerlas realidad.
Un millón de euros para una rotonda, dos millones de euros perdidos para San Antón
A estas alturas de la legislatura, Logroño debería estar afrontando la recta final de la reforma integral de San Antón, una actuación decisiva para recuperar una de las principales arterias comerciales de la ciudad. Sin embargo, el balance es bien distinto. Los logroñeses han tenido que conformarse con la contratación de una rotonda en Vara de Rey que ha despertado una fuerte contestación social. Un proyecto que, además de costar más de un millón de euros, sigue sin contar con informes técnicos que acrediten su impacto sobre el tráfico y contempla la tala de árboles de gran porte. Conviene recordar que esta rotonda surgió tras la incapacidad del Gobierno municipal para ejecutar la re forma de San Antón, hasta el punto de devolver dos millones de euros de fondos europeos que ya estaban concedidos para transformar una de las calles comerciales más importantes de Logroño. Un millón de euros para una rotonda; dos millones de fondos europeos perdidos para San Antón. Ese es el verdadero balance de la gestión del Ejecutivo local.San Antón tendría que estar hoy muy cerca de convertirse en una realidad. Desde el Partido Riojano siempre hemos defendido un gran pacto de ciudad para con sensuar su transformación con vecinos, comerciantes y grupos políticos. Lo verdaderamente incomprensible es convertir una actuación de movilidad en la antesala obligatoria de una reforma que no puede seguir aplazándose sine die. Una rotonda nunca puede ser la excusa para renunciar a la regeneración urbana y comercial que Logroño necesita.
Un sinsentido de un millón de euros
Espero que estés leyendo esta tribuna de vacaciones, a tu manera, como hayas podido descansar este verano. Aprovecho para contarte alguna cosita, por si no te has enterado, porque el verano es el momento perfecto para hacer de las suyas sin que nadie se entere. Mientras media ciudad está fuera, el Ayuntamiento licita una rotonda de más de un millón de euros en Vara de Rey. ¿Para qué? Ni informe que lo justifique, ni proyecto que la sostenga, ni vecino ni vecina quela haya pedido. Un sinsentido. Lo único claro es que van a tirar un roble de treinta años, en un barrio de gente mayor, junto al centro intergeneracional recién estrenado. Con el calor que aprieta, su solución es menos sombra y más asfalto. ¿Y para qué sirve? Para meter más coches donde ni se sabe qué se va a hacer con San Antón. Nadie conoce el proyecto de esa calle, pero el tráfico ya está decidido. Esa es su prioridad: el vehículo por delante de los vecinos y vecinas.Y no es que nadie haya dicho nada. Muchos vecinos y vecinas se han concentrado, han presentado instancias, han pedido que se pare. Se les ha ignorado. El origen de todo es San Antón: Escobar perdió dos millones de Europa para reformarla por no mover un papel en dieciocho meses, y su brillante idea fue gastarse otro millón, del bolsillo de todos, en esta rotonda. Y si algo tiene que hacer un alcalde es escuchar a sus vecinas y vecinos.
Las otras zonas verdes de Logroño
Hay una expresión que el PP repite constantemente enredes sociales, publicidad y propaganda: las "zonas verdes".Cada nueva publicación viene acompañada de una foto y un mensaje celebrando que Logroño tiene más césped, más árboles. Está muy bien. Nadie discute que una ciudad cuidada es más agradable. El problema es que,mientras tanto, proliferan otras zonas verdes menos fotografiables.En apenas unas semanas hemos conocido: 1) un nuevo detenido por tráfico de drogas en Logroño; 2) la desarticulación de tres narcopisos con ocho detenidos, 3) un punto de venta oculto tras un supuesto estudio de tatuajes, 4) una organización dedicada al tráfico de cocaína con conexiones en La Rioja., 5) un detenido que ocultaba las dosis de droga para su venta en el reloj… Son las zonas verdes para la delincuencia.Para el PP todo va de maravilla, porque hablan muy poco de la preocupación por la inseguridad que muchos vecide la preocupación por la inseguridad que muchos vecinos denuncian en sus edificios, y en sus barrios.No se trata de restar mérito a la Policía Nacional, la Guardia Civil o la Policía Local. Al contrario: gracias a su trabajo salen a la luz estas operaciones. Lo preocupante es que cada vez sean más y el PP hable menos de ellas.Quizá haya llegado el momento de que el Gobierno muniQuizá haya llegado el momento de que el Gobierno municipal deje de obsesionarse con las zonas verdes de los folletos y empiece a ocuparse de esas otras "zonas verdes".Porque la calidad de una ciudad no se mide por el número de jardineras, sino por la tranquilidad con la que viven sus vecinos