Tribuna de opinión
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¿De quién son estas fiestas ?
Cada año, el 11 de junio, nuestra ciudad se llena. De turistas, de visitantes, de apartamentos reservados con meses de antelación. Y cada año, una buena parte de los logroñeses y logroñesas hacemos las maletas. Nos vamos a la sierra, a la costa, a casa de quien sea. Lejos. ¿Por qué? Esa es la pregunta que nadie en el Ayuntamiento quiere hacerse. San Bernabé es nuestra fiesta. La que recuerda que resistimos, que aguantamos, que somos ciudad ero algo ha cambiado. Las fiestas se han convertido en un producto. El Casco Antiguo, en un escenario para otros. Los vecinos y vecinas que llevan décadas allí aguantan noches sin dormir, calles convertidas en urinarios, gente escalando sus balcones. Y para quien se queda, participar tiene un precio que mucha gente no puede pagar. Tomarte unos pinchos, llevar a tus hijos a la feria, disfrutar de la calle. Lo que antes era de todos se ha convertido en un privilegio. Mientras tanto, el Ayuntamiento aprueba más dineo para espectáculos quitándolo de otras partidas. Y sigue fomentando los toros, algo desfasado que la mayoría no disfruta. En otras ciudades la gente construye sus propias fiestas. Las siente suyas. Quizás deberíamos preguntar a los vecinos y vecinas qué San Bernabé quieren. Crear las fiestas con ellos, no para traer más turistas. Porque esta ciudad la hacemos entre todos y todas. O deberíamos.
Un Casco para vivirlo
San Bernabé es más que una fiesta. Es una fecha que los logroñeses llevamos en el corazón porque nos recuerda quiénes somos, nuestra historia y nuestras raíces. Por eso resulta triste escuchar, año tras año, las quejas de vecinos del Casco Antiguo que sienten que durante esos días la ciudad deja de pertenecerles. Quienes viven allí ni piden el fin de las fiestas ni de los actos culturales. Muy por el contrario, son los primeros que quieren disfrutar de unas fiestas vivas y de calidad. Lo que reclaman es algo tan razonable como poder descansar, caes limpias y no convivir con comportamientos incívicos que nada tienen que ver con el espíritu de San Bernabé: gente miccionando en la fachada de nuestros monumentos, gritan do de madrugada por sus calles o trepando a sus balcones. Desde VOX Logroño denunciamos que el Ayuntamiento lle va demasiado tiempo mirando hacia otro lado. La política turística impulsada por el PP ha apostado por la cantidad antes que por la calidad, favoreciendo un modelo que atrae cada vez más turismo de borrachera. Un modelo que llena las calles, sí, pero que genera molestias, destruye la conviencia y acaba alejando a muchas familias y visitantes que buscan disfrutar de nuestra gastronomía, nuestro patrimonio y nuestra cultura. Logroño no necesita convertirse en un destino de excesos para tener éxito. Nuestra ciudad tiene suficiente personali ad, historia y atractivo para atraer a un turismo respetuoso, interesado en el vino, en la cocina riojana, en nuestras tradiciones y en la riqueza cultural que ofrecemos. Las fiestas deben ser motivo de orgullo para todos. También para quienes viven en el Casco Antiguo.
El cambio climático es una realidad y Logroño debe adaptarse
El mes de abril ha sido, según los datos de la AEMET, el más caluroso de la serie histórica. En Logroño, los termómetros superaron los 25 grados durante la mitad de los días del mes y se registraron récords de temperaturas medias y máximas. Además, junio está siendo significativamente más cálido de lo habitual, con unas temperaturas varios grados por encima de la media para estas fechas. Estos datos no son opiniones, sino una realidad cada vez más evidente. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Logroño y el Gobierno de La Rioja, siguen actuando al margen e esta situación y no está adoptando medidas para paliar los efectos del calor, especialmente en las instalaciones más vulnerables, como las Escuelas Infantiles y los Colegios Públicos de Logroño. La ley establece que las temperaturas en este tipo de instalaciones, deben situarse entre los 17 y los 27 grados como máximo. Sin embargo, según han denunciado los profesores, en algunos centros se han superado los 30 grados. Por ello, es necesario que el Ayuntamiento de Logroño y el Gobierno de La Rioja evalúen las necesidades de las instalaciones educativas públicas de la ciudad y pongan en marcha un Plan de Inversiones para adaptarse a la nueva realidad climática. En esa misma línea, y tal como hemos solicitado reiteradamente, es necesario poner en marcha un plan municipal contra las olas de calor y flexibilizar la apertura de las piscinas municipales, para proteger a todos nuestros vecinos frente a las altas temperaturas. El cambio climático es una realidad, y el Ayuntamiento debe actuar.
Gracias Logroño
Las fiestas de San Bernabé son el mejor re flejo de lo que somos como ciudad. Durante estos días, Logroño ha vuelto a demostrar su capacidad para reunirse en torno a su historia, sus tradiciones y aquello que nos une. Desde el Partido Popular de Logroño queremos trasladar nuestro más sincero agradecimiento a todos los vecinos por su participación, respe to y entusiasmo. Gracias a quienes han acudi do a los actos programados, a las familias que an llenado plazas y parques, y a quienes han contribuido a crear el magnífico ambiente que hemos vivido estos días. San Bernabé es una celebración colectiva y su éxito es el resultado del compromiso de toda la ciudad. Queremos reconocer de forma especial la la bor de las peñas, cofradías, asociaciones vecinales, culturales y sociales, grupos de folclore, recreacionistas, voluntarios y colectivos que trabajan durante todo el año para hacer poibles estas fiestas. También merecen nuestro agradecimiento Protección Civil, los cuerpos de seguridad, los servicios municipales, co merciantes, hosteleros y todas las personas que han trabajado para que cerca de 300 actos se desarrollaran con normalidad y seguridad. Gracias, Logroño. Porque las fiestas las hacen las personas y, una vez más, nuestra ciudad ha estado a la altura de su historia, de sus tradiciones y de su futuro.